Tava continuó vendiendo magia por un largo tiempo. Gran ganancia para ella y para los granjeros.
Incluso, en una feria de ganado, la condecoraron como la maravillosa vaca Tava, encantadora de animales.

Y así, a través de los años, su fama fue creciendo. Visitó otras granjas. Una vez salió en la televisión y siempre era la reina de la feria de ganado del pueblo.

Yepino trabajó toda su vida convenciendo a los animales de la importancia infundamentada que tenía Tava, preguntó a los visitantes sus recuerdos sobre Alfonsina, a quien todos tenían en alta estima pero no en tal alta memoria, y se enteró de algunas otras anécdotas mágicas. Nunca logró convencer a los animales de la granja.

La vaca Tava fue el orgullo de la granja, engordó muchísimo y su nombre permaneció en la memoria de los animales de la granja, quienes educaron a lechones y pollitos para mantener la devoción hacia la vaca maravilla.

Siguen sin entender lo que Tava decía pero el encanto continúa, a cien años.


FIN



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